miércoles, 29 de abril de 2009

Rashid Ramzi: cae otra corona


Por Daynet Rodríguez

Otra corona acaba de caer en el deporte a causa del dopaje. La víspera el Comité Olímpico Internacional dio a conocer los seis casos positivos más recientes de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. El más sonado: Rashid Ramzi, titular de los 1500 metros planos de atletismo, cuya medalla era la primera de oro en la historia de Bahrein en pista y campo.
De las 948 muestras sobre las cuales se analizó la posible presencia de eritropoyetina (EPO) del tipo CERA (con efecto retardado), siete dieron positivo. Las mismas pertenecen a seis atletas diferentes, reportó AFP.
Rashid Ramzi salió a relucir hoy en los diarios, cuando el vicesecretario general del Comité Olímpico de Bahrein, Ahmad Ben Hamad Al El Khalifa, confirmó que habían sido informados del positivo del atleta por CERA en la prueba A. Hasta ayer se habían difundido los nombres del italiano Davide Rebellin, de 37 años y medalla de plata olímpica de la prueba en ruta, y el ciclista alemán Michael Schumacher entre los seis implicados. Según la publicación deportiva italiana Corriere dello Sport, los otros atletas pertenecerían a las disciplinas canoa-kayak, natación y atletismo.
Antecedentes
Ahora algunos atletas como el español Juan Carlos Higuero, quinto en la final ganada por Ramzi, se han apresurado a decir que con el anuncio se pone coto a una carrera dudosa.
"Felicito al COI porque han pillado a un tramposo. Me da rabia porque (Ramzi) es uno de los que han estado ahí ganando medallas en Juegos y Mundiales de una manera muy sospechosa, sin aparecer por ningún sitio, sin participar antes en carreras, seguramente para que no le pillaran", dijo Higuero a los diarios españoles.
Pero lo cierto es que el atleta, campeón del mundo de 800 y 1.500 en 2005, siempre había salido ileso y nunca se le había comprobado el doping. Hasta ahora, que fue descubierto en los reanálisis hechos por el COI en la búsqueda, precisamente, de la EPO.

CERA: el más reciente dolor de cabeza

La CERA o "Continous Erythropoietin Receptor Activator" es la Eritropoyetina (EPO) de tercera generación y se ha convertido en el dolor de cabeza más reciente para las agencias antidopaje del Comité Olímpico Internacional.
¿Por qué? Porque es una sustancia con efectos más duraderos, precisa de menos inyecciones, y deja un rastro casi invible en la orina.
Expertos aseguran que se usa desde hace años. El profesor Gérard Dine, del Instituto de Biotecnología de Troyes, sostiene ese criterio e incluso asegura que la EPO de tercera generación no es lo más puntero en dopaje.
Sus declaraciones reafirman un comunicado de la IAAF al COI donde informa que tres atletas más dieron positivo por un nuevo tipo de EPO, llamado Mircera, tras ser reanalizadas las muestras, una noticia que debe profundizarse.
"Hay EPO de cuarta y quinta generación que no dejan ningún rastro en la orina", añade Dine al tiempo que sospecha que investigaciones como los "moduladores de EPO" (sustancias sintéticas que hacen que el organismo genere EPO natural, endógena) se pongan en práctica antes en el mundo del deporte. "Incluso no descarto que ya se estén utilizando", afirmó.
Es una carrera constante: de un lado la ley y del otro, la trampa. ¿Quién ganará? De momento los timadores parecen llevar ventaja, pero con alguna que otra pérdida, como la de Ramzi, por el camino.

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