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lunes, 12 de mayo de 2014

Y si después de tantas palabras...

¡Y si después de tántas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!

¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!


César Vallejo


sábado, 13 de octubre de 2012

Regalo de sábado: De Miguel Hernández, poemas sueltos...

Feliz fin de semana. Va la compañía del más breve pero siempre intenso Miguel Hernández, con poemas del Cancionero y Romancero de ausencias (1938-1941). Ojalá lo disfruten...

         [1]
    Ropas con su olor,
    paños con su aroma.
    Se alejó en su cuerpo,
    me dejó en sus ropas.
    Luchas sin calor,
    sábana de sombra.
    Se ausentó en su cuerpo.
    Se quedó en sus ropas.

        [2]
    Negros ojos negros.
    El mundo se abría
    sobre sus pestañas
    de negras distancias.
    Dorada mirada.
    El mundo se cierra
    sobre sus pestañas
    lluviosas y negras.


        [3]
    No quiso ser.

    No conoció el encuentro
    del hombre y la mujer.
    El amoroso vello
    no pudo florecer.
    Detuvo sus sentidos
    negándose a saber
    y descendieron diáfanos
    ante el amanecer.
    Vio turbio su mañana
    y se quedó en su ayer.

    No quiso ser.

        [4]
    Tus ojos parecen
    agua removida.
    ¿Qué son?

    Tus ojos parecen
    el agua más turbia
    de tu corazón.
    ¿Qué fueron? ¿Qué son?


        [5]
    En el fondo del hombre
    agua removida.

    En el agua más clara
    quiero ver la vida.

    En el fondo del hombre
    agua removida.

    En el agua más clara
    sombra sin salida.

    En el fondo del hombre
    agua removida.


        [6]
    El cementerio está cerca
    de donde tú y yo dormimos,
    entre nopales azules;
    pitas azules y niños
    que gritan vívidamente
    si un muerto nubla el camino.
    De aquí al cementerio, todo
    es azul, dorado, límpido.
    Cuatro pasos, y los muertos.
    Cuatro pasos, y los vivos.
    Límpido, azul y dorado,
    se hace allí remoto el hijo.


        [7]
    Sangre remota.
    Remoto cuerpo,
    dentro de todo:
    dentro, muy dentro
    de mis pasiones,
    de mis deseos.

jueves, 8 de marzo de 2012

A la orilla de un abismo...

Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.
Eduardo Galeano


Muchas Felicidades a todas mis amigas y a todas las mujeres del Mundo.

martes, 6 de marzo de 2012

Del Gabo: Sí, la nostalgia sigue siendo igual que antes

Gabriel García Márquez, Gabo, el novelista genial, el amigo de Cuba, el hombre de cine, cumple hoy 85 años. Y mientras en el mundo, sobre todo hispanohablante, se le rinden múltiples homenajes, prefiero regalarles esta crónica, de cuando escribía aquella maravillosa columna en El País, de cuando El País era un promesa de la "izquierda"... de cuando mataron a Lennon. Disfrútenla:

Sí: la nostalgia sigue siendo igual que antes

Gabriel García Márquez/ EL PAÍS - Opinión - 16-12-1980

Ha sido una victoria mundial de la poesía. En un siglo en que los vencedores son siempre los que pegan más fuerte, los que sacan más votos, los que meten más goles, los hombres más ricos y las mujeres más bellas, es alentadora la conmoción que ha causado en el mundo entero la muerte de un hombre que no había hecho nada más que cantarle al amor. Es la apoteosis de los que nunca ganan.Durante 48 horas no se habló de otra cosa. Tres generaciones -la nuestra, la de nuestros hijos y la de nuestros nietos mayores- teníarnos por primera vez la impresión de estar viviendo una catástrofe común, y por las mismas razones. Los reporteros del a televisión le preguntaron en la calle a una señora de ochenta años cuál era la canción de John Lennon que le gustaba más, y ella contestó, como si tuviera quince: «La felicidad es una pistola caliente». Un chico que estaba viendo el programa dijo: «A mí me gustan todas». Mi hijo menor le preguntó a una muchacha de su misma edad por qué habían matado a John Lennon, y ella le contestó, como si tuviera ochenta años: «Porque el mundo se está acabando».

miércoles, 18 de enero de 2012

Para mirarnos en los ESPEJOS de Galeano


Eduardo Galeano presentó este martes en la Casa de las Américas de La Habana la edición cubana de su libro ESPEJOS y leyó algunos fragmentos a los congregados en la abarrotada sala Che Guevara de dicha institución.

Reproduzco, tomado de www.cubasi.cu, algunos fragmentos del libro…

… Cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa, no a París.Algún tiempo después, cuando ya sus hijos se habían lanzado a los caminos del mundo, se inventó la escritura. En Irak, no en Texas.También el álgebra se inventó en Irak. La fundó Mohamed al Jwarizmi, hace mil doscientos años, y las palabras algoritmo y guarismo derivan de su nombre.Los nombres suelen no coincidir con lo que nombran. En el British Museum, pongamos por caso, las esculturas del Partenón se llaman “mármoles de Elgin”, pero son mármoles de Fidias. Elgin se llamaba el inglés que las vendió al museo.

Las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó.

Los hindúes habían sabido antes que nadie que la Tierra era redonda y los mayas habían creado el calendario más exacto de todos los tiempos.

lunes, 16 de enero de 2012

Galeano en Cuba: Gracias, pues, mil gracias, por ese alimento de vitamina d, “d” de dignidad


Palabras del escritor uruguayo Eduardo Galeano en la inauguración de la 53 edición del Premio Casa de las Américas, este lunes 16 de enero en la sala Che Guevara.

Fe de erratas. Donde dice: 12 de octubre de 1492, debe decir: 28 de abril de 1959.

En ese día de abril fue fundada, en Cuba, la Casa que más nos ha ayudado a descubrir América y las muchas Américas que América contiene.

La otra fecha, la de octubre, rinde homenaje a sus presuntos descubridores, esos que la historia oficial aplaude, pero ellos fueron más encubridores que descubridores: iniciaron el saqueo colonial mintiendo la realidad americana y negando su deslumbrante diversidad y sus más hondas raíces.

En cambio, la Casa de las Américas, nacida de la Revolución cubana, lleva más de medio siglo ayudándonos a vernos con nuestros propios ojos, desde abajo y desde adentro, y no con las miradas que desde arriba y desde afuera nos han humillado desde siempre.

Esta Casa es mi casa, la casa nuestra. Y porque así la siento, y así la sé, he sido y seguiré siendo su siempre amigo, de acuerdo con aquella definición de la amistad que nos legara Carlos Fonseca Amador, el fundador del Frente Sandinista: “El verdadero amigo es el que critica de frente y elogia por la espalda”.

Pero a veces no viene mal elogiar de frente, cuando no es por deber de cortesía, ni por hipócrita adulación, ni por miedo a la verdad.

Y entonces uno puede decir, pongamos por caso: gracias, gracias mil a la Casa de las Américas, por todo lo que ha hecho y hace para la revelación de nuestras energías creadoras, mil veces asesinadas y mil veces resucitadas. Y gracias, gracias mil, porque esas porfiadas voces renacidas, que nos hablan desde el pasado más remoto y desde el más cercano presente, han encontrado en la Casa un espacio de encuentro y una caja de resonancia que hasta entonces no existían.

Gracias, pues, mil gracias, por ese alimento de vitamina d, “d” de dignidad, que tanto nos ayuda a creer que el deber de obediencia, impuesto por los poderosos del mundo es, puede ser nuestra penitencia pero no es, ni puede ser nuestro destino.

sábado, 19 de junio de 2010

Despedida

“Se fue, pero se quedó. No quiero palabrear las emociones. Digo que en este mundo hay finales que son también comienzos, muertes que son nacimientos. Y de eso se trata. Siempre estuvo al lado de los perdedores. Nos hará falta, pero seguirá resonando desde sus libros. Como dije sobre Mario Benedetti hace un año: ‘Hay cosas que se dicen callando’.” (Palabras de despedida de Eduardo Galeano, al enterarse de la muerte de su amigo José Saramago.)

“Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que la abuela, también ella, creía en los sueños. Otra cosa no podía significar que, estando sentada en una noche ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, hubiese dicho estas palabras: ‘El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir’. No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada. Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver”. (Fragmento del discurso de aceptación del Premio Nobel por Saramago)

Lea el texto completo: Saramago y Pilar del Río sabían el significado de un clavel rojo en Estocolmo

viernes, 18 de junio de 2010

Muere Saramago: La literatura se queda ciega

El escritor portugués José Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, ha fallecido en su vivienda de Lanzarote (Canarias) a los 87 años, víctima de una neumonía crónica. “Escribo para desasosegar, para no dejar que la gente se duerma y decirles que lo malo está ahí esperando”, dejó escrito.

El autor, cuya delicada salud hizo temer por su vida hace un par de años, publicó a finales de 2009 su última novela, Caín , una irónica mirada al Viejo Testamento que fue muy criticada por la Iglesia.

Autor de obras cumbres de la literatura del siglo XX, como Memorial del convento (1982), El Evangelio según Jesucristo (1991) o Ensayo sobre la ceguera (1995), murió al lado de su mujer y traductora, Pilar del Río. Deja 17 novelas y numerosos ensayos, artículos y cuentos . Y un compromiso político siempre a la izquierda.

El Nobel portugués, histórico militante de la izquierda marxista, también dejó marca con su actividad social -fue un acérrimo defensor de los derechos humanos- levantó su voz en numerosas ocasiones contra las injusticias, la Iglesia y los grandes poderes económicos, a los que veía como las grandes enfermeades de su tiempo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Poetas y poesía

Por José Saramago

No será con todos ni será siempre, pero a veces ocurre lo que estamos viendo estos días: que, porque ha muerto un poeta, aparecen en todo el mundo lectores de poesía que se declaran devotos de Mario Benedetti, que necesitan un poema que exprese su desconsuelo y tal vez también para recordar un pasado en que la poesíatuvo un lugar permanente, cuando hoy es la economía la que nos impide dormir. Así,vemos que de repente se establece un tráfico de poesía que habrá dejado perplejos los medidores oficiales, porque de un continente a otro saltan mensajes extraños, de factura original, líneas cortas que parecen decir más de lo que a primera vistase cree.
Los descifradores de códigos no dan abasto, demasiadas enigmas para descodificar, demasiados abrazos y demasiada música acompañando sentimientos que son demasiados: el mundo no podría soportar muchos días de esta intensidad emocional, pero tampoco, sin la poesía que hoy se expresa, seríamos enteramente humanos. Y esto, en pocas líneas, es lo que está sucediendo: murió Mario Benedetti en Montevideo y el planeta se hizo pequeño para albergar la emoción de las personas. De súbito los libros se abrieron y comenzaron a expandirse en versos, versos de despedida, versos de militancia, versos de amor, las constantes de la vida de Benedetti, junto a su patria, sus amigos, el fútbol y algunos boliches de trago largo y noches todavía más largas.
Murió Benedetti, ese poeta que supo hacernos revivir nuestros momentos más íntimos y nuestras rabias menos ocultas. Si con sus poemas salimos a la calle - codo a codo somos mucho más que dos -, si leyendo "Geografías", por ejemplo, aprendimos a amar un país pequeño y un continente grande, ahora, según las cartas que llegan a la Fundación, se recuperan momentos de amor que dieron sentido a tiempos pasados, y quién sabe si presentes. Eso también se lo debemos a Benedetti, el poeta que al morir hizo de nosotros herederos del bagaje de una vida fuera de lo común.

Más: Mi Benedetti

martes, 19 de mayo de 2009

Adiós popular al poeta


Los restos del escritor uruguayo Mario Benedetti fueron llevados hoy al Panteón Nacional del cementerio central de Montevideo, donde reposan otras personalidades del mundo cultural y político del país.
Según informaron allegados a la familia, los restos no permanecerán allí, sino que después serán llevados a otra necrópolis cercana, sobre la costa del Rio de la Plata, donde están los restos de Luz, su esposa, fallecida en 2006.
El cortejo partió a media mañana local desde el palacio legislativo, sede del Congreso uruguayo, y recorrió el trayecto lentamente, mientras era despedido por sus compatriotas acongojados.
Miles de personas habían desfilado durante estos dos días ante la capilla ardiente instalada en el Salón de los Pasos Perdidos del majestuoso edificio de las leyes.
La muerte de Benedetti enlutó a Uruguay y generó reacciones en todo el mundo de habla hispana. Durante estos días llegaron condolencias de amigos, artistas, colegas y gobernantes de España, México, Nicaragua, Venezuela, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y otros países.
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, decretó duelo oficial hasta hoy y al visitar la capilla ardiente, este domingo, dijo que "una persona como Mario nunca muere".
AP

lunes, 18 de mayo de 2009

Mi Benedetti

Por Daynet Rodríguez

Se murió Benedetti- dije hoy tres veces seguidas. Solo eso, sin estridencias. No hubo lágrimas aunque las mereciera. Ni dolor en el pecho. Fue más bien un raro estupor, un no salir del asombro, como si la buena gente no pudiera morir nunca. Pero la verdad es que le debía muchas cosas y mucho queda dentro de mí. Por ejemplo, los versos que me abrazaron en la adolescencia: Táctica y estrategia, Utopías, Hagamos un trato... y que me hicieron acercarme a la poesía a pesar de mi pasión por las ciencias. En aquella época, sin saber casi de sus afinidades políticas, tenía la certeza de que Benedetti era un hombre bueno. Tenía que serlo para cantarle a los Desaparecidos, rendir un Informe sobre caricias, lanzar confiado una Botella al mar, y pedir un No te salves ante tanta injusticia. Y con eso ya me ganaba. Luego me reafirmó con su cariño por Cuba y su fidelidad en cuentos y novelas a su esencia: la sencillez y la ternura que le hizo llegar a tanta gente. Esa misma popularidad le costó la crítica de los puristas, reacios a conciliar lo culto y lo popular. En realidad, tras sus vestiduras académicas se escondía el intento de minimizar la obra de un autor comprometido. Hoy lo entiendo mejor, cuando tantos matizan la noticia e insisten en su filiación de izquierda. Por suerte, el arte no sabe de ataduras... y el cariño de la gente, menos. Sin estridencias, con la naturalidad que vivió, cada quien lleva su procesión por dentro.