viernes, 19 de junio de 2015

Discriminación racial, el secreto a voces que enluta y agrieta a Estados Unidos



El tiroteo en una histórica iglesia metodista de la comunidad negra de Charleston (Carolina del Sur), donde murieron nueve personas presuntamente por los disparos de un joven blanco, revivió hoy en EE.UU. el fantasma del racismo y, de la mano del presidente Barack Obama, el debate sobre el control de las armas.

El ataque ocurrió en la noche del miércoles contra la Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) Emanuel, una de las congregaciones negras más antiguas del país, mientras un grupo de personas participaban en su interior en una lectura de textos sagrados.

De acuerdo con la Policía de Charleston, el sospechoso, un joven blanco de 21 años identificado como Dylann Roof, estuvo rezando junto a las víctimas durante una hora antes del tiroteo.

Entre los nueve muertos, ocho de ellos fallecidos en el lugar del suceso y otro en un hospital, está el pastor de la iglesia atacada y senador estatal demócrata Clementa Pinckney.

Además de las víctimas mortales (seis mujeres y tres hombres), otras tres personas sobrevivieron al ataque y, según el relato de una de ellas, el sospechoso justificó su acción y les dijo: “Tengo que hacerlo (…). Habéis violado a nuestras mujeres y estáis tomando nuestro país”.

Tras el tiroteo, Roof estuvo fugado durante horas y la Policía distribuyó varias fotografías del sospechoso al solicitar la colaboración ciudadana para localizarlo.

martes, 16 de junio de 2015

Ecuador: el asedio de turno



Por Daynet Rodríguez Sotomayor


¿Será que la derecha continental es incansable? Es la pregunta que me hago ante los más recientes acontecimientos de Ecuador. En sus anhelos por recuperar los espacios perdidos frente a las alternativas populares y democráticas que han ido surgiendo en América Latina, ha recurrido a todo tipo de estrategias, casi siempre combinadas: golpe suave, golpe duro, guerra económica, guerra mediática. Ahora, tras los intentos fallidos en Venezuela y Bolivia, la Revolución Ciudadana de Ecuador, que lidera el presidente Rafael Correa, parece ser el tiro al blanco de turno.

Con la excusa de la eventual promulgación de una Ley de Herencia, y aprovechando la asistencia de Correa a la Cumbre Celac-UE en Bruselas, los poderes económicos y mediáticos han desatado una guerra sicológica con la matriz de opinión de una supuesta afectación de las clases populares y media, pero cuyo objetivo real es el derrocamiento del gobierno ecuatoriano.

Para entender un poco el fenómeno, la Ley de Herencia es una propuesta de un nuevo impuesto a las herencias impulsada por el Ejecutivo y que busca, esencialmente, redistribuir la riqueza. Se trata de una actualización al cálculo de impuestos, que en el país andino no se hacía desde 1927, cuando entró en vigor la norma que actualmente los regula, y contempla mecanismos para evitar la evasión fiscal.

“La propuesta de Ley de Herencias no afectará a los pequeños patrimonios familiares o de la economía popular y solidaria, sino que busca democratizar la propiedad en Ecuador”, ha dicho el presidente Correa.

Y ha insistido además, en que la nueva Ley no tiene un fin recaudador y solo afectará a menos del 2% del total de la población.

Sin embargo, ha sido el pretexto ideal para generar el clima de desestabilización en las calles contra el Gobierno de la Revolución Ciudadana, atizado por el persistente bombardeo mediático.

Si se buscan las páginas de opinión de los principales diarios ecuatorianos, como El Comercio y La Hora, se encontrará más de un editorial que intenta legitimar "el descontento social expresado en las calles", y minimizar la denuncia gubernamental de una estrategia concertada de la derecha nacional e internacional para derrocarlo.

El tratamiento mediático va desde el análisis de conceptos como Tiranía, y la invitación a que se busquen paralelos con la hora actual ecuatoriana, melodramas de lo que se vive en las protestas y que tiran de resortes sentimentales, hasta la criminalización de las contramarchas, a las que se acusa de no ser "una forma de ejercicio de un derecho ciudadano a salir a las calles, sino una nueva y perversa forma de represión".

Entre toda esa avalancha es bueno encontrar una opinión disidente. El Telégrado en su editorial de hoy ¿Cómo se redistribuye la riqueza en un país desigual?, apunta en el centro de la cuestión: "Han ganado mucha plata y acusan al Gobierno de comunista. Lucen sus mejores prendas y hablan de un supuesto empobrecimiento. Son los mismos que en 1999 movilizaron a ciertas autoridades porque no querían que sus bancos sean cerrados, intervenidos o, por lo menos, regulados por el Estado tras el uso indebido del dinero de los ahorristas. En definitiva, son todos aquellos que sienten que su riqueza es intocable, por más que se la construya en un marco social de desigualdades, inequidades y pobreza".

Y agrega El Telégrafo: "las élites económicas ecuatorianas, además de eso, nos quieren hacer sentir culpables de su situación, de su supuesto empobrecimiento. Por lo visto, nos involucran en el drama del que es culpable un modelo político que intenta redistribuir la riqueza, acabar con esa brecha enorme entre ricos y pobres, para construir una sociedad de propietarios y no solo de grupos minúsculos de empresarios y una gran masa de empleados y desempleados. Para ello aluden a valores como la familia y la heredad y olvidan que si hubiesen pensado en las familias no tendríamos esa masa de exiliados que provocó el feriado bancario y la crisis financiera de la década del noventa".

Por ahora, la Revolución Ciudadana, con Rafael Correa al frente, continúa defendiéndose: al regreso del presidente desde Bruselas se han convocado grandes contramarchas, esas mismas que tanto teme la oposición, mientras en las redes sociales la etiqueta  #YoDefiendoMiRevolución cobra cada vez más presencia.

Y el contexto latinoamericano ya no es el mismo. Por ejemplo, este propio lunes la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) advirtió que dicha organización "se opondrá firmemente a los actos de violencia que se han producido recientemente en Ecuador, convocados por grupos oligarcas, políticos de la extrema derecha y élites de los grandes medios de comunicación", que intentan desestabilizar el Gobierno de Rafael Correa.

De su parte, la contrarrevolución ecuatoriana no se conforma con la derrota del 30 de septiembre de 2010 y ha demostrado que no aceptará convivir en democracia con un gobierno que afecta directamente sus intereses y busca redistribuir la riqueza para las grandes mayorías.

La tradicional pelea de clases en una revolución, en pleno siglo XXI, sigue servida.

domingo, 14 de junio de 2015

El Club Iceberg


Daynet Rodríguez Sotomayor



Una vez más se reúnen los que parecen decidir los destinos del mundo. Si alguien quiere enterarse qué le preocupa y qué deciden los poderosos, cuál es en definitiva la agenda global, le sugiero, en vez de ir a las Naciones Unidas, seguirle la pista al Club Bilderberg, un grupo que año tras año se reencuentra en medio de un halo de misterio, y está compuesto por miembros de los gobiernos, de la realeza, de las trasnacionales... todos más o menos lo mismo y con un propósito de convergencia: la defensa del capitalismo. Pero tengo que aclarar que saber saber, no sabremos jamás nada con certeza. Porque todo se cocina a las sombras.

La historia secreta del Club, en una de sus versiones

El tema Bilderberg ha intrigado a más de un periodista e investigador. El ruso Daniel Estulin forma parte de ese grupo de escritores que rozan la verdad y especulan sobre ella, ¿para luego confundirnos y que jamás encontremos las claves certeras? De cualquier forma, en su bestseller La verdadera historia del Club Bilderberg, reseñó algunas interesantes pistas de cómo se organizan estos cónclaves y los propósitos que persiguen.

Según Estulin, se reúne normalmente un máximo de 130 delegados. Dos tercios de los presentes son europeos y el resto procede de Estados Unidos y Canadá. Un tercio de los delegados son políticos y los dos tercios restantes, representan a la industria, las finanzas, la educación, los sindicatos y los medios de comunicación. Y la mayor parte de los delegados hablan inglés, aunque la segunda lengua de trabajo es el francés.

Otro dato siempre recurrente es el tamaño de la ciudad donde se citan: debe tratarse de núcleos urbanos pequeños que permitan ahuyentar las miradas curiosas de los habitantes de las grandes urbes, y que tiene la "ventaja adicional de que pemiten la presencia de «asistentes personales» armados hasta los dientes sin recato".

"Bilderberg, desde el principio, ha sido administrado por un núcleo reducido de personas, nombradas desde 1954 por un comité de sabios constituido por la silla permanente, la silla americana, las Secretarías y tesoreros de Europa y Estados Unidos", acota el periodista.  Y agrega que el club siempre marca todos los documentos que distribuye a sus miembros con la frase «Personal y estrictamente confidencial. Prohibida su publicación».

¿Descabellada omnipotencia?

Para Estulin, "cuando se celebran estas reuniones, inevitablemente les siguen la guerra, el hambre, la pobreza, el derrocamiento de los gobiernos, y abruptos y sorprendentes cambios políticos, sociales y monetarios".

Aun con la prevención que siempre causan las teorías conspirativas y tremendistas, no es descabellado atribuirle al Bilderberg estos poderes. Ya en 1977, el influyente diario londinense The Times le acuñó el famoso calificativo de "una camarilla formada por algunos de los hombres más ricos, poderosos e influyentes de Occidente que se reúnen secretamente para planear eventos que después, simplemente, suceden".

Cuando un joven Bill Clinton, entonces gobernador de Arkansas, estuvo en su primer encuentro Bilderberg en Badén Badén, Alemania, en 1991, David Rockefeller le explicó en qué consistía el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y le dio indicaciones para apoyarlo. Al año siguiente, el gobernador se convirtió en presidente.

Otros participantes también consiguieron el beneficio y el apoyo de sus miembros: Tony Blair asistió a la reunión del Bilderberg de 1993 y acesndió a la presidencia del partido en julio de 1994 y a la presidencia nacional en mayo de 1997; Romano Prodi acudió a la reunión del Bilderberg de 1999, y fue nombrado presidente de la Unión Europea en septiembre de 1999; y George Robertson participó en la reunión del Bilderberg de 1998, y consiguió la secretaría general de la OTAN en agosto de 1999.

La agenda anual


Esta vez la reunión anual se lleva a cabo en Austria desde este 11 de junio, y según adelantó el periódico 'The Guardian', entre los invitados a la reunión están el menos tres primeros ministros europeos: los de Países Bajos, Finlandia y Bélgica, quienes discuten la "estrategia europea" con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el presidente de Austria, Heinz Fischer.

En la lista, que rara vez se hace pública pero que ahora ha trascendido, también aparecen representantes de gigantes financieros como el Banco Central Europeo, Deutsche Bank, Lazard, Banco Santander, HSBC, Goldman Sachs y JP Morgan, los que se espera aborden los problemas económicos de Grecia.

De la industria y la manufactura, a la reunión asisten el director general de Michelin, junto con el jefe de Roche, el consejero delegado de Royal Dutch Shell, el presidente de BP, el  consejero delegado de Siemens Austria y los jefes de varios conglomerados industriales como Techint e Investor AB y otros. Mientras, las gigantes tecnológicas y de internet estarán representadas por el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmid, así como por el fundador de PayPal y director de Facebook, Peter Thiel.

Por lo que ha podido conocerse de la agenda principal de la conferencia, a los poderes políticos y ecónomicos transnacionales parece preocuparle el desarrollo de la inteligencia artificial y los riesgos del ciberespacio además de las próximas elecciones en EE.UU., la agitación en Grecia y la posición de Rusia en el mapa político mundial. Ahí podría decidirse, entre bambalinas, el próximo presidente estadounidense, o un eventual acuerdo con Rusia. Pero la imagen que acompaña estas líneas es explícita y sugerente: al igual que un iceberg, los miembros del Club, una vez más, nos ocultarán el grueso de sus discusiones y decisiones.

Este silencio tácito ha sido posible gracias a que el Club también representa a la élite de los medios de comunicación a ambos lados del Atlántico. En ese sentido el magnate David Rockefeller ha dicho: "Durante casi cuarenta años el Washington Post, el New York Times, el Time Magazine y otros prestigiosos medios corporativos han acudido a nuestros encuentros y respetado su promesa de discreción".

Si bien no sabemos del todo su manera de actuar, es indudable que el Club Bildeberg apuesta por un Nuevo Orden Mundial que se alimenta de las guerras, de descalabros financieros y crisis políticas, de terrorismo de alta o baja intensidad, imprescindibles para sostener el sistema. Y en ese intento encuentra hoy el escollo de otros poderes emergentes como Rusia y China, que buscan un Sistema Internacional al parecer mas policéntrico. De seguro estos temas darán, en los próximos días de discusiones, más de un dolor de cabeza.

Publicado en Cubasi.cu

miércoles, 3 de junio de 2015

VII Cumbre de las Américas en Panamá: una mirada desde la historia y el presente de las Relaciones Interamericanas


Por Daynet Rodriguez Sotomayor

Entre los días 9 y 11 el pasado mes de abril tuvo lugar en Panamá la VII Cumbre de las Américas. El cónclave había generado numerosas expectativas desde que el gobierno del Istmo cursara la invitación oficial a Cuba, el gran excluido por Estados Unidos en  las citas. Y cuando por fin desde La Habana se aseguró la asistencia del presidente cubano y luego Raúl Castro pisó suelo panameño y se produjo el encuentro oficial y la esperada foto con su par estadounidense Barack Obama, la euforia se apoderó de los despachos noticiosos. Por primera vez en la historia de estos encuentros, se juntaban en el mismo salón todos los países de la región y, coincidían cara a cara, los líderes de ambas naciones –Cuba y EE.UU.- en conflicto. Algunas de las primeras interpretaciones del momento afirmaban que “con el apretón de manos, el siglo XX americano moría finalmente y se abría una nueva etapa en las relaciones interamericanas” (1), mientras que otros, en un exceso de optimismo, aseguraban: “se cumplió el sueño de Simón Bolívar” (2). El presente trabajo intentará contextualizar la VII Cumbre en el devenir de las relaciones interamericanas, marcadas por la contraposición entre los proyectos de dominación y hegemonía tradicionales de Estados Unidos para la región, y el proyecto latinoamericanista, aún por concretar, de Bolívar y José Martí. Además, se tratará de exponer, en un análisis que no pretendemos agotar, los resultados de la Cumbre para el futuro de las relaciones en el continente.

Las Cumbres de las Américas: un poco de historia

A comienzos de 1994, el presidente William Clinton convocó a la celebración de la Primera Cumbre de las Américas con el propósito de “concertar intereses y políticas entre todos los gobiernos democráticamente electos del continente”, así como “fortalecer la defensa colectiva de la democracia, luchar contra el comercio de las drogas, liberalizar el comercio y la inversión y promover el desarrollo sostenible” (3).

Nacía así una nueva iniciativa que puede incluirse dentro de la larga lista de esfuerzos de instrumentación del Panamericanismo, elaborado para la región por las clases dominantes estadounidenses a fines del siglo XIX, y reactivado a su conveniencia en cada período. Dicho proyecto encuentra su basamento ideológico inicial en la Doctrina Monroe: la idea de una América para los americanos, es decir para los Estados Unidos, ha sido desde entonces central en la relación de la gran potencia con las naciones al sur del Río Bravo. Los verdaderos propósitos con respecto a la América hispana ya habían sido perfilados por los padres fundadores de los Estados Unidos, quienes siempre concibieron la región como un espacio natural de su influencia y beneficio, como su patio trasero. Si bien el proyecto panamericano se presentó desde un inicio como una cooperación y unidad entre los países del continente americano y Estados Unidos, fue en realidad un plan para sentar las bases hegemónicas. Bajo la bandera del Panamericanismo y las doctrinas correspondientes en cada período, desde el Buen Vecino hasta la Alianza para el Progreso, por poner dos ejemplos, América Latina ha visto acentuarse cada vez más la dependencia estructural, económica, política y militar a su poderoso vecino del Norte, que aseguró su hegemonía-dominación a través de todos los instrumentos posibles: desde el robo de territorios o el intervencionismo a sangre y fuego, hasta los métodos más sutiles.

Las Cumbres de las Américas surgían también en un contexto especialmente favorable para Estados Unidos: tras el derrumbe de la Unión Soviética y la desaparición del contrapeso de poder en el sistema internacional, ese proyecto hegemónico que desde siempre han diseñado las clases dominantes estadounidenses encontró las condiciones para su circunstancial realización. Se verificó entonces un breve período de mundo unipolar, dominado por dicha potencia.

Esa posición de privilegio también tuvo su expresión en las relaciones interamericanas: EE.UU. arreció los intentos de asfixiar y aislar a Cuba con la aprobación por parte del Congreso y la Casa Blanca de la llamada “Enmienda Torricelli” que desde entonces le da un carácter extraterritorial al bloqueo económico, comercial y financiero. De ahí que la Cumbre de Miami arrancó con la exclusión de Cuba, “pese a las demandas de algunos gobiernos latinoamericanos y caribeños– a causa de la fortalecida estrategia contra la Revolución Cubana que seguía desplegando el establishment de la política exterior y la seguridad, así como los sectores más reaccionarios de la mal llamada “comunidad cubana” radicada en EE.UU.” (4)

Como recuerdan los profesores Luis Suárez Salazar y Tania García Lorenzo, en su discurso en esa cita, William Clinton anunció su disposición a iniciar negociaciones hemisféricas conducentes a la suscripción del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), asunto que –con la anuencia unánime de los mandatarios participantes– fue incluido en su declaración final y en el voluminoso plan de acción aprobado por esa cumbre (5).


sábado, 30 de mayo de 2015

Política exterior cubana en Salud: una aproximación a una experiencia sui-generis.

Médicos cubanos en Africa. Foto: Enrique Ubieta.


Por Daynet Rodríguez Sotomayor

Cuando el pasado mes de octubre se daba a conocer que el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, pedía en llamada telefónica al presidente cubano Raúl Castro la especial colaboración de la isla para combatir la epidemia de Ébola en el África Occidental, y días más tarde salían las primeras brigadas destinadas a Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona, el mundo tenía ante sí una muestra de solidaridad y altruismo de la Revolución cubana, que muchos, sobre todo enemigos de este proyecto social, todavía no alcanzan a entender. En el caso de esta epidemia, si bien casi instantáneamente se recibieron declaraciones de reconocimiento de amigos y adversarios, como las del secretario de Estado de Estados Unidos, John F. Kerry, quien elogió el «coraje de todo profesional médico que está asumiendo este desafío», e hizo una alusión breve a la contribución de Cuba (1), o las opiniones del diario estadounidense The New York Times cuando publicó que «Cuba ha enviado médicos y enfermeros a zonas de desastre durante décadas. Luego del huracán Katrina en 2005, el Gobierno en La Habana ofreció enviar equipos médicos para atender heridos en Nueva Orleans. Líderes estadounidenses rechazaron ese ofrecimiento. Pero se alegraron al oír, en días recientes, que Cuba estuviera movilizando un grupo para misiones en Sierra Leona, Liberia y Guinea» (2), desde esa esquina ideológica se suele reducir la solidaridad cubana en materia de salud (y en cualquier otra materia) a una acción de diplomacia médica que busca mejorar la imagen de Cuba en derechos humanos; y a nuestros médicos, como simples activos en el mercado de valores.

De ahí que una pregunta siga siendo pertinente y esencial: ¿Por qué y para qué Cuba envía médicos al exterior?

En primer lugar,  como no pudo dejar de reconocer The New York Times, la decisión de enviar al personal de salud a África no es nada nueva: es la continuidad de una tradición iniciada por aquel primer destacamento médico en Argelia y que luego se prolongaría con la ayuda a los movimientos de liberación nacional, y más acá en el tiempo, con la reactivación de la solidaridad médica tras el desastre dejado por el huracán Mitch en Centroamérica y la creación del destacamento Henry Reeve para brindar ayuda a Nueva Orleáns, luego del huracán Katrina.

En aquel entonces, el Comandante en Jefe Fidel Castro recordaba: “Ni una sola vez, a lo largo de su abnegada historia revolucionaria, nuestro pueblo dejó de ofrecer su ayuda médica solidaria en caso de catástrofes a otros pueblos que la requirieran, sin importar cuán abismales eran las diferencias ideológicas y políticas, o las graves ofensas recibidas de los gobiernos de cualquier país” (3).

“Nuestros conceptos sobre la condición humana de otros pueblos y el deber de la hermandad y la solidaridad jamás fueron ni serán traicionados. Decenas de miles de médicos y profesionales de la salud cubanos esparcidos por el mundo son testimonio irrebatible de lo que afirmo.  Para ellos no existirán jamás barreras idiomáticas, sacrificio, peligros u obstáculos. Se han cumplido ya 43 años desde que Cuba envió la primera brigada médica a Argelia, recién liberada del colonialismo tras heroica lucha por la independencia” (4), decía Fidel en aquella oportunidad.

Es decir, en un primer nivel de análisis, el internacionalismo específicamente médico puede explicarse desde un principio general, fundamental y clave de la política exterior cubana: el internacionalismo y la solidaridad entre los estados y pueblos, que también se rige por otros  pilares contenidos en el Derecho Internacional, como el Respeto a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de los Estados, la Autodeterminación de los pueblos, la Igualdad soberana de los Estados y los pueblos, el Derecho a la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo, equitativo entre los Estados, las Relaciones pacíficas entre los Estados y demás preceptos consagrados, recogidos en la Carta de la ONU.

Así, se han enviado cooperantes de la salud a lugares con un régimen político diferente al nuestro, e incluso, a países sin relaciones diplomáticas con Cuba. Dos casos, en diferentes momentos, pueden ser paradigmáticos: la ayuda enviada a la Nicaragua del dictador Somoza tras el terremoto de 1972; y el de Honduras, adonde en 1999 llegó una brigada luego del huracán Mitch y con cuyo gobierno tampoco se tenían relaciones.

Pero en un segundo nivel de análisis, los fundamentos que sostienen la solidaridad médica –que son los mismos que sostienen nuestra política exterior–, hay que buscarlos en la ética y el humanismo de la Revolución, para la cual nada es más importante que la vida de un ser humano, deudora de cuantos han brindado su ayuda solidaria a las luchas de varias generaciones de cubanos. Es la ética martiana que entiende que Patria es Humanidad, y fidelista, que nos recuerda que “ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo” (5). Es también la ética guevariana que parafraseando a Martí habla de sentir en la mejilla propia cualquier dolor causado en una mejilla ajena. Y es, en resumen, entender que sin injerencias ni irrespetos, las fronteras solidarias de Cuba acaban donde se necesite sanar cualquier dolor, a diferencia de las fronteras hegemónicas e imperialistas que terminan donde los tentáculos de las trasnacionales. Dos modos de ver la solidaridad y la cooperación que responden, en definitiva, a dos modelos ideológicos para comprender el mundo: socialismo y el capitalismo.

El escritor y filósofo cubano Enrique Ubieta, que ha testimoniado algunas de las más importantes misiones médicas cubanas de los últimos años, lo explica así en su libro La Utopía rearmada: “Cuba se enorgullece de contar con una tradición internacionalista de dos siglos: el que recibimos en nuestras luchas decimonónicas por la independencia –y cuyo más alto exponente es el general de origen dominicano Máximo Gómez– y el que consagra en su prédica y su acción fundadora José Martí, para quien Patria es humanidad” (6).


martes, 30 de diciembre de 2014

Sobre Tania Bruguera: NOTA OFICIAL DEL CONSEJO NACIONAL DE LAS ARTES PLÁSTICAS

El Consejo Nacional de las Artes Plásticas, luego de largas conversaciones con Tania Bruguera, ha decidido mantener su decisión de no apoyar el proyecto El susurro de Tatlin que la artista viene gestando a través de la plataforma Yo también exijo. Según las actuales circunstancias, resulta inaceptable la realización de este pretendido performance en el simbólico espacio de la Plaza de la Revolución, especialmente teniendo en cuenta la amplia cobertura mediática y la manipulación que ha tenido en los medios difusores de la contrarrevolución.

El CNAP ha propuesto a la artista un grupo de alternativas y principios a partir de los cuales se podría desarrollar esta acción. Dichas alternativas se sustentan en: mover el performance de la Plaza de la Revolución para una institución cultural de prestigio en el ámbito de las artes visuales, teniendo en cuenta que es una actividad desde el arte y ese debería ser su escenario natural; el espacio que se decida estaría abierto libremente a las más diversas personas de sectores sociales disímiles. Sin embargo, se reserva el derecho de admisión a sujetos cuyo único interés sea la provocación en función de generar conflictos que pongan en riesgo la libertad de creación que ha caracterizado la gestión de nuestras instituciones. Y por último, la duración del performance no sería ilimitada, sino que extendería por 1 hora y 30 minutos, tiempo suficiente para que una considerable cantidad de asistentes emitan libremente sus juicios, criterios y propuestas. Lamentablemente la artista ha decido rechazar estos principios.

La Habana, 29 de diciembre del 2014

Artistas plásticos cubanos: No somos ingenuos

Declaración de la Presidencia de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC

La conocida artista Tania Bruguera ha convocado a un supuesto performance este 30 de diciembre en la emblemática Plaza de la Revolución en La Habana. Ello ha sucedido al margen de cualquier institución cubana y, como sucede en esos casos, la iniciativa ha sido ampliamente difundida por medios de la contrarrevolución, especialmente por el libelo Diario de Cuba, que tomó tempranamente partido contra las declaraciones de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama del pasado 17 de diciembre. Llevamos años en esta batalla frente a los enemigos de la Revolución. No somos ingenuos, el significado de este performance no va a ser interpretado en modo alguno como una obra artística. Se trata de una provocación política, orientada en el mismo sentido de las tesis de los que la han difundido.

Esta acción no persigue otro propósito que el de situarse en contra de las negociaciones que dan esperanza a muchos seres humanos, en primer lugar a los once millones de cubanos. Será secundada, si acaso, por los pocos mercenarios locales de la política que el mismo Presidente Obama ha considerado fracasada, por los únicos que podrían esperar beneficios de cualquier intento por obstaculizar las negociaciones en curso.

Los escritores y artistas cubanos merecen conocer esta nueva maniobra y no se dejarán confundir por una operación que pretende presentar este performance como un proyecto de pura creación artística. Su evidente intención política se afirma en el propio mensaje de una artista que no busca otra cosa que un protagonismo circunstancial. 

Todo nuestro pueblo festeja hoy el regreso a la Patria de nuestros Cinco Héroes, así como el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos. Rechazamos cualquier acción oportunista que trate de opacar este momento histórico.



miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡Y volvieron! (+ Alocución íntegra de Raúl)


DRS

Desde que en horas de la mañana se interrumpió la programación habitual de la Televisión cubana para decir que nuestro presidente hablaría al pueblo, y luego los medios de prensa comenzaron a difundir que Alan Gross ya iba rumbo a Estados Unidos y que la liberación de nuestros hermanos presos era una realidad, he estado recordando cuanto tiempo llevamos en esta lucha y que siempre pensé en la libertad de #LosCinco como el más grande anhelo, pero también como una utopía. ¿Tendría algún ejecutivo norteamericano la valentía política y el gesto de enviarlos a Cuba? Hoy Obama respondió la pregunta. Y yo recibí la noticia como un shock: una mezcla de incredulidad y alegría. Y mis primeros pensamientos fueron para René y Fernando que tantas veces han hablando de una felicidad incompleta porque les faltan tres hermanos; para Adriana, que espera por Gerardo y ansía su primer hijo, para Elizabeth la eterna amada de Ramón, y para Mirtha, que ha sobrepuesto su fortaleza de espíritu y su férrea voluntad a una salud quebrantada, con tal de ver y abrazar en libertad a su hijo Tony. También pensé en nuestro Comandante, que siempre dijo que volverían y una vez más NO NOS FALLA; y en la Revolución que nunca abandona a sus hijos. En ese interin, fueron muchas las llamadas entre familiares y amigos, y muchas las expresiones de regocijo en twitter. Aquí en nuestra redacción una pantrista entró preguntando: ¿Y los nuestros dónde están? ¿ya están aquí? Los nuestros, dijo. Y así sintetizó mejor que nadie esta causa que nos ha unido a todos los cubanos. A ella, a todos, Raúl nos confirmó: están en Cuba, en su patria. Ya sabemos que nada podrá devolverle tantos años de duro y cruel encierro, pero se puso término a la injusticia. Del paso histórico que significa el restablecimiento de relaciones entre EE.UU y Cuba no he meditado aún, pero si resuenan en mi cabeza algunas frases e ideas: sigue intacto el bloqueo, igualdad soberana, voluntad de dialogar, medidas mutuas, autodeterminación, respeto. Pero eso es tema de otro análisis. Primero prefiero saborear este eufórico momento (sin imágenes todavía) en el que me siento acompañada por millones de cubanos y amigos solidarios: tenemos a los Cinco, al fin, en casa.

Alocución del Presidente de Cuba

A continuación transmitimos íntegramente la Alocución del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al pueblo de Cuba y a la opinión pública internacional.

Compatriotas:

Desde mi elección como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, he reiterado en múltiples ocasiones, nuestra disposición a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Ratifica viceministro voluntad estatal de ampliar acceso a internet en Cuba


Daynet Rodríguez Sotomayor/Publicado en Cubasi.cu

El viceministro cubano de Comunicaciones, Wilfredo González, ratificó la voluntad estatal de multiplicar el acceso a internet en la Isla, en un encuentro este miércoles con estudiantes y profesores de la Universidad de la Habana.

En un foro debate sobre Subversión y Nuevas Tecnologías, inserto en las jornadas de celebración en Cuba del Día mundial de los Derechos Humanos, el vicetitular expresó que “no existe ninguna restricción política para ampliar el acceso a Internet, y en la medida que las posibilidades económicas lo permitan vamos a ampliar esas posibilidades”, incluido el acceso inalámbrico desde los hogares.

En su intervención ante los jóvenes, González abordó algunos desafíos que caracterizan a Cuba en el tema: hoy el país se ubica en el lugar 14 en cuanto a preparación de sus habitantes para el uso de las Nuevas Tecnologías, y sin embargo se sitúa en una posición 153, de 157 naciones, en materia de infraestructura.

En Cuba existe hoy una brecha digital real, dijo en alusión a esa distancia entre conocimientos y capacidades económicas, y aseguró que el enemigo usa esa brecha para aumentar la subversión ideológica contra el proyecto social en la isla. En ese sentido ejemplificó con los intentos del Zunzuneo y el Piramideo, creados y financiados para desestabilizar a la Revolución y dirigidos, fundamentalmente, a los jóvenes.

González también recordó lo que el país ha venido haciendo para disminuir esa brecha y seguir propiciando la informatización de la sociedad, al precisar que hoy se contabilizan unas 400 mil cuentas abonadas al servicio Nauta de correo electrónico.

Además, “en junio del 2013 se ampliaron los servicios con 118 salas de acceso a Internet y ya estamos en 154, y pronto vamos a incorporarlo a los Joven Club de Computación”, afirmó como una muestra de esa voluntad de continuar llevando los beneficios de las nuevas tecnologías a todo el pueblo.

Nuevas tecnologías: la cultura como resistencia

En el foro-debate, los jóvenes universitarios de la más antigua Casa de Altos Estudios de Cuba, mostraron sus inquietudes y sugerencias sobre el uso de las Nuevas Tecnologías, internet y subversión a un panel de intelectuales compuesto además por Abel Prieto, asesor del presidente cubano, el escritor y profesor Raúl Capote, y el rector Gustavo Cobreiro, entre otros.

Hansell Oro, estudiante de quinto año de la Facultad de Comunicación, se refirió a la necesidad de fomentar un pensamiento crítico y una nueva alfabetización tecnológica, mientras Ernesto Domínguez, de la carrera de Matemática, reflexionó sobre qué hacer como consumidores ante la avalancha de información y el caos digital.

Raúl Capote, a propósito de la intervención de los jóvenes, habló desde su experiencia como escritor y ex-agente CIA en Cuba sobre el concepto de democracia del consumo del capitalismo, los numerosos intentos de guerra cultural contra la isla a través de las nuevas tecnologías y la promoción de un patrón de éxito basado en el culto falso a los objetos.

Según Capote, se trata de fomentar en la isla una masa acrítica, de seres incapaces de cuestionarse el poder del capital.

"Es importante usar las Nuevas Tecnologías sin deslumbramiento y sin adicción", recomendó Abel Prieto a los universitarios. En su opinión, "es ridículo luchar contra las nuevas tecnologías". Al contrario, "hay que seguir preparando a los jóvenes en su uso y explotación".

El asesor del presidente cubano y ex-ministro de Cultura, coincidió con los estudiantes en la necesidad de revisar los espacios que se han dejado a la mediocridad, y de potenciar la producción de contenidos nacionales, hechos por los jóvenes.

Abel manifestó su preocupación por el retroceso de la lectura ante la avalancha tecnológica en el mundo y sugirió a los estudiantes como estrategia de elección regresar siempre al cine, a los libros, a la "poderosa cultura popular" que nos ha permitido resistir.

Recomendó, igulamente, una mirada inteligente ante la superficialidad. "Es un momento de estar muy alertas y al mismo tiempo darle instrumentos a la gente para aumentar el debate", concluyó.

En el foro se conoció que la Universidad de La Habana es una de la instituciones quizás en mejores condiciones de conectividad en Cuba, según explicó el rector Gustavo Cobreiro, quien adelantó que ya se trabaja en la instalación de la red inalámbrica en el centro, para uso educacional de estudiantes y profesores.

La jornada por el día internacional de los Derechos Humanos estimuló el desarrollo de debates en centros como el Instituto Superior de Diseño, la Uni­versidad de Ciencias Médicas de La Ha­bana, el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría, la Universidad de Cien­cias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, el Instituto Superior de Arte, la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, entre otras.