lunes, 11 de abril de 2011

Islandia dijo NO, otra vez


Los islandeses rechazaron por segunda vez en las urnas un plan de su Gobierno para pagar a Reino Unido y Holanda una deuda de unos 3.500 millones de euros, cuyo origen está en la quiebra de una de sus entidades financieras.
La deuda, que equivale a un tercio del PIB de Islandia, fue contraída cuando ambos países devolvieron la totalidad del dinero a unos 300.000 ahorradores británicos y holandeses, que lo tenían ingresado en las cuentas corrientes por Internet “Icesave’” de Landsbanki, uno de los tres bancos islandeses que quebraron a finales del 2008.

Según la televisión estatal, el “no” habría obtenido en torno al 57% del respaldo en la consulta del sábado, mientras que el “sí” se habría quedado en el 43%, en un país con una población de apenas 320.000 habitantes, de los que 230.000 tienen derecho a voto.
La incertidumbre sobre la cantidad total a pagar por Islandia, debido sobre todo a la inestabilidad de la corona islandesa, fue uno de los principales argumentos destacados por los opositores a la ley y que pudo haber impulsado el voto negativo.
Dado que, tras dos referendos en contra, no se ha podido resolver la disputa entre los países de forma negociada, el conflicto sobre las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros del Icesave se dirimirá ahora en los tribunales europeos.
En efecto, el Gobierno del Reino Unido indicó este domingo que continuará en los tribunales el proceso para recuperar el dinero que adelantó a los ahorradores británicos del banco islandés Icesave tras la quiebra de éste en octubre del 2008.
El secretario jefe del Tesoro, Danny Alexander, expresó su “decepción” por el resultado del referendo celebrado el sábado en Islandia, en el que una mayoría de islandeses rechazó una ley que hubiera permitido cobrar ese dinero, y señaló que “parece que el proceso acabará ahora en los tribunales”.
“Hay un proceso legal en marcha y seguiremos con él para intentar asegurar que se nos devuelve el dinero que el Gobierno británico ha pagado en los últimos años”, declaró en un programa del canal de televisión BBC1.
Alexander precisó que se plantea presentar la demanda ante un tribunal del Área Económica Europea (AEE).
El político liberaldemócrata dijo que al Reino Unido “se le debe una cantidad muy sustanciosa de dinero, varios miles de millones de libras”, que se adelantaron a los depositarios británicos del banco Icesave y de otras entidades islandesas que quebraron con la crisis.
“Teníamos una obligación para con la gente de este país que ahorró con esos bancos y ahora tenemos la obligación de recuperar ese dinero, y continuaremos insistiendo hasta que lo consigamos”, afirmó.
Tanto Reino Unido y Holanda han amenazado con bloquear la entrada de Islandia en la UE si la deuda no es devuelta.
Los islandeses protagonizaron en 2008 la denominada Revolución de las Cacerolas que dejar caer los bancos y cuyas movilizaciones sociales provocaron un cambio de Gobierno, una reforma de la Constitución alentaron una investigación para enjaular a los banqueros inescrupulosos.
El rebelión islandesa contra la socialización de las perdidas de los especuladores financieros, es visto cada vez más como un ejemplo por gente en la periferia de Europa, por la irritación que provoca el empeño de Bruselas y el Banco Central Europeo en defender a los bancos, aun a costa de una oleada de austeridad y recortes draconianos.
Radio Del SUR

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