lunes, 21 de marzo de 2011

Ya caen sobre Libia los "humanitarios misiles"


Por Daynet Rodríguez Sotomayor


Hace unos días Isaac Rosa, con su habitual ironía, publicaba en su blog que sólo faltaba el nombre para la nueva escalada militar. Podía ser "Libertad duradera", proponía Rosa, o "Libertad petrolera" y "Justicia Infinita"... sugirieron los lectores. Lo cierto es que, razonaba el columnista, con el despegue de los aviones y el traslado de los barcos hacia la región, ya era muy difícil dar marcha atrás: la guerra comenzaría en cualquier momento, y bajo cualquier hollywoodense nombre. El pretexto: el llamado de auxilio de los indefensos rebeldes (los mismos que en un pie de foto según El País, resistían como podían con misiles tierra-aire, casi nada).
Pero no por repetido, el guión dejó de asombrarnos. Cuando parecía que Irak y Afganistán habían dejado suficientes lecciones, África se consuma como el nuevo campo de batalla. Tras la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el pasado sábado arrancó la "Odisea al amanecer" y con ella una lluvia de "humanitarios misiles" comenzó a caer sobre el pueblo libio. Un día antes había rabiado mi impotencia frente al televisor viendo cómo los miembros del Consejo decidían el destino de Libia, o daban el visto bueno a la invasión, porque su destino se había decidido mucho antes: desde que la nación norafricana es dueña de ricos yacimientos petrolíferos y desde que fuera incluida entre los "más oscuros rincones del mundo".
Y esta vez tomaron a la izquierda más que desprevenida: el entusiasmo por la ola de levantamientos populares en la región árabe, fruto de legítimas y ancentrales demandas, ha impedido ver con previsión lo que Rosa, y Fidel, alertaron claramente. El objetivo era Libia, y para ello satanizaron a Gadaffi -a quien no aprecio para nada- para terminar interviniendo en un proceso que sólo concernía a los libios. Ahora Obama, como todo presidente norteamericano que se respete, ya tiene su guerra. Reino Unido, Francia, Italia, Canadá, Dinamarca, Noruega, España!!! se han sumado alegremente, porque nadie quiere quedar fuera del negocio. Y aunque el Nobel de la Guerra insista en que actúan "en interés del mundo" - cinismo imperial, porque "el mundo son ellos"-, las imágenes de las víctimas que aparecen al amanecer, tras la odisea noctura de bombardeos, nos dicen que la "democracia" se impondrá a sangre y fuego, otra vez.

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