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domingo, 4 de diciembre de 2016

Fidel, el más grande impulsor de la medicina latinoamericana


Por Daynet Rodríguez Sotomayor/ Publicado en CubaSí el 3 de diciembre de 2016.



Cuando los galenos del continente celebran hoy su día, no puede dejar de mencionarse al más grande impulsor de una nueva medicina latinoamericana, al servicio de los pueblos: Fidel Castro.

El genio creador del líder de la Revolución, es visible a cada paso en la isla. Todos los sectores fueron "tocados" por su mano fundacional, pero quizás uno de los más icónicos sea la medicina, a la que imprimió un sello humanista y solidario.

La tradición internacionalista de Cuba, que se vislumbró desde el mismo año 1959 en que la naciente Revolución consideró un deber elemental pagar su "deuda de gratitud con la humanidad", tuvo un impulso radical tras la tragedia provocada por los huracanes Mitch y George en Centroamérica, en 1998.

Como respuesta ante el desastre, que asoló a la región y dejó miles de muertes, Cuba concibió un Programa Integral de Salud para ayudar a forjar un sistema primario de asistencia, inexistente o muy precario en esos países. Médicos y enfermeros llegaron entonces hasta las comunidades más afectadas no solo por los huracanes sino por siglos de desigualdad y olvido.

Al propio tiempo, Fidel propuso un programa de salud con una visión que excedía la situación de emergencia para convertirse en un modelo de cooperación y solidaridad con los países del Tercer Mundo, en particular América Latina.


Decía Fidel en una intervención pública el 21 de noviembre de 1998: " [..] Y falta solo una cosa: no limitarnos a enviar 2 000 ó 2 500 ó 3 000 médicos; hay una cosa más importante y es que junto a la oferta de enviar médicos hemos ofrecido un programa de formación de médicos centroamericanos en Cuba.[..]".

Era el anuncio de otro parto fundacional: la Escuela Latinoamericana de Medicina, ELAM, inaugurada un año después, bajo la idea de formar gratuitamente como médicos a jóvenes de esos países, que luego regresarían para hacer de la atención de salud un proyecto sostenible en el tiempo.

En la inauguración de la escuela, el líder de la Revolución exponía a los jóvenes estudiantes su visión de futuro: "Lo más importante habrá de ser su consagración total al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar salud. Más que médicos, serán celosos guardianes de lo más preciado del ser humano; apóstoles y creadores de un mundo más humano".

"En los sectores con más carencia de médicos de América Latina y el Caribe están muriendo cada año más de un millón de personas, de ellos 500 mil niños, por enfermedades previsibles y curables. Decenas de millones de latinoamericanos no tienen acceso alguno a los servicios de salud. Esto ocurre incluso en un país tan inmensamente rico como Estados Unidos. Los que van a morir no pueden esperar", exponía Fidel en su breve pero emotiva intervención.

Y agregaba: "El ejemplo de ustedes, jóvenes entrañables que ya estudian en esta Escuela, despertará conciencias y será seguido por los profesionales que, en número elevado y con excelente calidad, han formado las universidades de América Latina. Salvar millones de vidas, brindar salud segura y óptima a los 511 millones de habitantes de América Latina y el Caribe, sólo puede ser tarea de cientos de miles de médicos que en su inmensa mayoría ya están técnicamente preparados para ello".

 ¿Quién mejor que esos jóvenes, salidos de las entrañas del continente, para conocer sus culturas y los viejos anhelos de sus propias comunidades?

La ELAM sentaba las bases de una nueva medicina latinoamericana a favor de los más necesitados y complementaba así, en las propias raíces de los pueblos, todos los proyectos subversivamente solidarios que Cuba ha impulsado: las brigadas de médicos en todo el continente, la Operación Milagro para restaurar la visión a millones de personas, la brigada Henry Reeve para actuar en casos de desastres.

En la actualidad integran la ELAM, soñada y gestada por Fidel, 117 países de prácticamente de todos los continentes, y se han graduado hasta la fecha más de 25 mil médicos de 84 países.

sábado, 30 de mayo de 2015

Política exterior cubana en Salud: una aproximación a una experiencia sui-generis.

Médicos cubanos en Africa. Foto: Enrique Ubieta.


Por Daynet Rodríguez Sotomayor

Cuando el pasado mes de octubre se daba a conocer que el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, pedía en llamada telefónica al presidente cubano Raúl Castro la especial colaboración de la isla para combatir la epidemia de Ébola en el África Occidental, y días más tarde salían las primeras brigadas destinadas a Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona, el mundo tenía ante sí una muestra de solidaridad y altruismo de la Revolución cubana, que muchos, sobre todo enemigos de este proyecto social, todavía no alcanzan a entender. En el caso de esta epidemia, si bien casi instantáneamente se recibieron declaraciones de reconocimiento de amigos y adversarios, como las del secretario de Estado de Estados Unidos, John F. Kerry, quien elogió el «coraje de todo profesional médico que está asumiendo este desafío», e hizo una alusión breve a la contribución de Cuba (1), o las opiniones del diario estadounidense The New York Times cuando publicó que «Cuba ha enviado médicos y enfermeros a zonas de desastre durante décadas. Luego del huracán Katrina en 2005, el Gobierno en La Habana ofreció enviar equipos médicos para atender heridos en Nueva Orleans. Líderes estadounidenses rechazaron ese ofrecimiento. Pero se alegraron al oír, en días recientes, que Cuba estuviera movilizando un grupo para misiones en Sierra Leona, Liberia y Guinea» (2), desde esa esquina ideológica se suele reducir la solidaridad cubana en materia de salud (y en cualquier otra materia) a una acción de diplomacia médica que busca mejorar la imagen de Cuba en derechos humanos; y a nuestros médicos, como simples activos en el mercado de valores.

De ahí que una pregunta siga siendo pertinente y esencial: ¿Por qué y para qué Cuba envía médicos al exterior?

En primer lugar,  como no pudo dejar de reconocer The New York Times, la decisión de enviar al personal de salud a África no es nada nueva: es la continuidad de una tradición iniciada por aquel primer destacamento médico en Argelia y que luego se prolongaría con la ayuda a los movimientos de liberación nacional, y más acá en el tiempo, con la reactivación de la solidaridad médica tras el desastre dejado por el huracán Mitch en Centroamérica y la creación del destacamento Henry Reeve para brindar ayuda a Nueva Orleáns, luego del huracán Katrina.

En aquel entonces, el Comandante en Jefe Fidel Castro recordaba: “Ni una sola vez, a lo largo de su abnegada historia revolucionaria, nuestro pueblo dejó de ofrecer su ayuda médica solidaria en caso de catástrofes a otros pueblos que la requirieran, sin importar cuán abismales eran las diferencias ideológicas y políticas, o las graves ofensas recibidas de los gobiernos de cualquier país” (3).

“Nuestros conceptos sobre la condición humana de otros pueblos y el deber de la hermandad y la solidaridad jamás fueron ni serán traicionados. Decenas de miles de médicos y profesionales de la salud cubanos esparcidos por el mundo son testimonio irrebatible de lo que afirmo.  Para ellos no existirán jamás barreras idiomáticas, sacrificio, peligros u obstáculos. Se han cumplido ya 43 años desde que Cuba envió la primera brigada médica a Argelia, recién liberada del colonialismo tras heroica lucha por la independencia” (4), decía Fidel en aquella oportunidad.

Es decir, en un primer nivel de análisis, el internacionalismo específicamente médico puede explicarse desde un principio general, fundamental y clave de la política exterior cubana: el internacionalismo y la solidaridad entre los estados y pueblos, que también se rige por otros  pilares contenidos en el Derecho Internacional, como el Respeto a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de los Estados, la Autodeterminación de los pueblos, la Igualdad soberana de los Estados y los pueblos, el Derecho a la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo, equitativo entre los Estados, las Relaciones pacíficas entre los Estados y demás preceptos consagrados, recogidos en la Carta de la ONU.

Así, se han enviado cooperantes de la salud a lugares con un régimen político diferente al nuestro, e incluso, a países sin relaciones diplomáticas con Cuba. Dos casos, en diferentes momentos, pueden ser paradigmáticos: la ayuda enviada a la Nicaragua del dictador Somoza tras el terremoto de 1972; y el de Honduras, adonde en 1999 llegó una brigada luego del huracán Mitch y con cuyo gobierno tampoco se tenían relaciones.

Pero en un segundo nivel de análisis, los fundamentos que sostienen la solidaridad médica –que son los mismos que sostienen nuestra política exterior–, hay que buscarlos en la ética y el humanismo de la Revolución, para la cual nada es más importante que la vida de un ser humano, deudora de cuantos han brindado su ayuda solidaria a las luchas de varias generaciones de cubanos. Es la ética martiana que entiende que Patria es Humanidad, y fidelista, que nos recuerda que “ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo” (5). Es también la ética guevariana que parafraseando a Martí habla de sentir en la mejilla propia cualquier dolor causado en una mejilla ajena. Y es, en resumen, entender que sin injerencias ni irrespetos, las fronteras solidarias de Cuba acaban donde se necesite sanar cualquier dolor, a diferencia de las fronteras hegemónicas e imperialistas que terminan donde los tentáculos de las trasnacionales. Dos modos de ver la solidaridad y la cooperación que responden, en definitiva, a dos modelos ideológicos para comprender el mundo: socialismo y el capitalismo.

El escritor y filósofo cubano Enrique Ubieta, que ha testimoniado algunas de las más importantes misiones médicas cubanas de los últimos años, lo explica así en su libro La Utopía rearmada: “Cuba se enorgullece de contar con una tradición internacionalista de dos siglos: el que recibimos en nuestras luchas decimonónicas por la independencia –y cuyo más alto exponente es el general de origen dominicano Máximo Gómez– y el que consagra en su prédica y su acción fundadora José Martí, para quien Patria es humanidad” (6).


lunes, 23 de junio de 2014

En Septiembre, nueva jornada por la libertad de Los Cinco

El Comité Internacional por la Libertad de los cubanos presos en USA informó sobre el inicio en septiembre de una nueva jornada en favor de la excarcelación de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, los luchadores antiterroristas cubanos que aún cumplen injusta prisión en Estados Unidos.

La nueva jornada se celebrará en Washington DC el próximo 12 de septiembre, con motivo de los 16 años del encarcelamiento del grupo. «Ante tanta injusticia es necesario continuar haciendo presión en el epicentro del poder», expresó  el citado comité, que reecorsdó asimismo el éxito de la III jornada realizada del 4 al 11 de junio en la capital estadounidense.

Los otros dos antiterroristas cubanos que reresaron a Cuba fueron Fernando González y René González. Estos abandonaron la prisión solo después de cumplir íntegramente sus condenas.

El programa prevé del 11 al 13 de septiembre visitas al Capitolio, una vigilia frente a la Casa Blanca y un foro público con expertos tanto del caso como en las relaciones Estados Unidos-Cuba. La iniciativa es parte de las acciones que dan continuidad a la III Jornada Cinco días por los Cinco, la cual tuvo resonancia en más de 40 naciones y reunió en Washington DC a representantes de 31 países, entre ellos parlamentarios, abogados, escritores, líderes religiosos, sindicalistas y seguidores en general de esta causa.

En esa ocasión la activista por la paz Cindy Sheehan exhortó a generar un movimiento de tales proporciones que le resulte imposible al Gobierno estadounidense mantener a Hernández, Labañino y Guerrero en la cárcel. Ahora, en la fecha señalada se prevén también actividades en distintas partes del mundo destinadas a denunciar el tiempo transcurrido desde el injusto arresto de estos hombres en la ciudad de Miami, el 12 de septiembre de 1998, mientras daban seguimiento a planes violentos de grupos radicados en el sur de Florida, que sin miramientos atentaban contra miles de inocentes, tanto cubanos como estadounidenses.

RHC

martes, 10 de junio de 2014

Día de Lobby en el Congreso de EE.UU. por la causa de los Cinco


Daynet Rodríguez Sotomayor

Un segundo día de lobby por la causa de la liberación de los antiterroristas cubanos presos en cárceles de EE.UU. está previsto para hoy en Washington D.C, como parte de la III Jornada Cinco días por los Cinco.

Los contactos con congresistas estadounidenses se iniciaron la víspera, con la participación de homólogos de otros países asistentes a la cita de Washington.

Legisladores de El Salvador, Brasil, Argentina, Chile, Nicaragua, Puerto Rico, Australia, Haití, Italia y Canadá apoyan con sus argumentos la persuasión en torno al caso de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.

El evento anual, que organiza el Comité Internacional por la Libertad de esos luchadores contra el terrorismo, ha desarrollado entre otras actividades apertura de exposiciones de caricaturas de Gerardo Hernández y acuarelas de Antonio Guerrero, talleres sobre el caso de los Cinco, conciertos, y una parada frente a la Casa Blanca para pedir por su liberación así como un rally de bicicletas por las calles de la capital norteamericana.

La tercera jornada internacional "5 días por los Cinco", tiene lugar desde el 4 y hasta el 11 de junio, en otro intento por despertar la solidaridad y el apoyo del pueblo y la opinión pública norteamericana por la causa de nuestros hermanos presos en cárceles de ese país.

jueves, 5 de junio de 2014

Washington convoca a #5DaysForThe5

Daynet Rodríguez Sotomayor

Con la participación de parlamentarios, juristas, personalidades públicas y amigos solidarios de unos 18 países, se celebra por estos días en Washington DC., EE.UU., la tercera jornada internacional "5 días por los Cinco", en otro intento por despertar la solidaridad y el apoyo del pueblo y la opinión pública norteamericana por la causa de nuestros hermanos presos en cárceles de ese país.

La jornada prevé apertura de exposiciones de caricaturas de Gerardo Hernández y acuarelas de Antonio Guerrero, talleres sobre el caso de los Cinco, así como una manifestación frente a la Casa Blanca para pedir por su liberación, este sábado 7 de junio, entre otras actividades.

El evento, convocado por el Comité Internacional de Solidaridad, se extiende hasta el 11 de junio y tendrá acompañamiento paralelo en al menos 42 países. En 19 de ellos se han organizado marchas o plantones frente a embajadas o consulados de Estados Unidos para exigir la liberación de Gerardo, Ramón y Antonio.

Desde las redes sociales también podemos apoyar. No solo con un gran tuitazo que tiene lugar hoy sino durante toda la jornada, con las etiquetas #5daysforthe5 y #freethefive, además de que cada uno de nosotros podemos amplificar el mensaje en Facebook y otras plataformas. Acompáñanos en esta campaña solidaria contra la injusticia.

Para saber más sobre el Caso de los Cinco, visita estos sitios:
Voicesfor the Five
ComitéNacional de EEUU por la Libertad de Los Cinco