Ahora que el nombre de Pedro Pablo Oliva aparece asociado a una burda manipulación del creador y de su obra, refrendo las palabras de Zulema Armas Mojena cuando escribió: "El Pedro Pablo Oliva que admiro, el artista, es un hombre de nuestra cultura, de nosotros, de la Revolución Cubana"; y rescato una entrevista que le hice en ocasión de otorgársele el Premio Nacional de Artes Plásticas. En aquel momento se publicó en CUBASI y varios medios la replicaron. Ese es el #PPO que conocí a través de un largo diálogo: artista en medio de sus contradicciones, pero que, amparado en un proyecto social inclusivo, concibe la creación ante todo como un espacio de participación, una vía para "mejorar la sociedad, enriquecerla".
Por: Daynet Rodríguez Sotomayor
La ternura y la confianza en el mejoramiento humano parecen ser las constantes de una obra y un creador que acaba de ser reconocido como el Premio Nacional de Artes Plásticas. A Pedro Pablo Oliva (1949), dueño de criaturas que resumen en sí toda la ingenuidad y la ironía posibles, este reconocimiento le confirma que no erró el camino. “Ha sido como una batalla fuerte y tengo la alegría de haber tenido parte de la razón. Y me sentí bien, que es una de las razones más importantes del proceso de creación”.
Con más de una veintena de exposiciones personales y colectivas, sus cuadros se hallan presentes en colecciones de España, Italia, Francia, Estados Unidos, Brasil, Suiza, México, Cánada, Alemania y Cuba, y en las prestigiadas casas de subasta de Christie‘s y Sotheby’s.
Los especialistas le señalan una influencia de Antonia Eiriz y Eduardo Abela. Él, además, confesó que hay obras que le siguen convocando al misterio como La Jungla de Lam, el Guernica de Picasso, Las Meninas de Velásquez o El beso de Gustav Klimt.
En entrevista con Cubasí reflexionó, entre otras cosas, sobre su constancia con el lienzo, sus grandes proyectos inacabados y ese 'hilo' que lo ata a la ciudad de Pinar del Río. Habló de ese desdoblamiento que experimenta cuando pinta y que le hace concluir: "No siempre que se ve mi trabajo puede decirse este hombre piensa así. No soy yo, pero es una forma de hacer realidad el pensamiento de otros".
Y dijo convencido que ya no imagina al creador si no hace un trabajo comunitario y para los demás. "No concibo un artista que se limite a pintar un cuadro o hacer un dibujo, sino que participa en la sociedad mejorándola, enriqueciéndola". El artista de hoy, afirmó, tiene que ser diferente.
P:- Muchos estudiosos de su obra valoran la búsqueda del equilibrio como el centro de sus creaciones, otros hablan de la meta-ironía. ¿Cuál es la verdad de su pintura?
- ¿Qué cosa es el equilibrio? La inestabilidad es un equilibrio…Un día descubrí que la vida no era tal y como yo la pensaba y que tenía muchas trastiendas desconocidas por mí. Descubrirlo fue una tragedia en mi existencia porque comenzó a ponerse en crisis mi obra y empezaron a salir misteriosamente unos extraños monstruos; pero también descubrí que esos monstruos podían ser tiernos y por ahí conduje mi camino.