Por Jorge Legañoa Alonso
Un poco después de las 9 de la noche logré la comunicación. Apenas hicieron falta dos timbrazos y tuve a William Herrera Pereira, hijo del Pastor Braulio Herrera Tito, del otro lado de la línea. Conversamos fluidamente unos 20 minutos.
Este joven, de tan solo 27 años, es un buen interlocutor devenido vocero de los 62 cristianos que desde el pasado 21 de agosto realizan un retiro en la iglesia Fuente de Vida, de la calle Infanta entre Santa Marta y Manglar.
Disímiles han sido las versiones callejeras sobre los móviles de este grupo y lo que pasa dentro del templo. Los especuladores han llegado a hablar de un ayuno colectivo y hasta de la llegada del fin del mundo. En busca de respuestas me aventuré a comunicarme y las obtuve:
Periodista: William te llamo, por favor, en primer lugar para saber de ustedes, puesto que hoy 16 de septiembre se cumplen 27 días desde que comenzaran el retiro.... quiero que me digas de ti, de tu padre, del estado de salud de todos allí.
William: Bueno, gracias primero por esta entrevista y decirles que como Dios dijera hace mucho tiempo, más de dos años, él nos estuvo indicando este plan por mucho tiempo y las palabras de Dios fueron siempre que debía aguardar que iban a pasar cosas que no entendíamos en aquel entonces y que ahora estamos viendo alrededor de este retiro pero que era para él glorificar su nombre y dejar claro que tenía un plan con Cuba y con el resto del mundo, una obra que Dios trae para el mundo en estos últimos tiempos.
Decirles que el retiro se está desarrollando muy bien hasta ahora, gracias a Dios. Problemas de salud hasta hoy no hemos tenido. El gobierno estuvo por acá el fin de semana, trajeron un equipo médico que pudo constatar la salud de las embarazadas, estuvieron muy interesados en revisar los niños y demás; pudieron ver la vitalidad con que todo el mundo estaba. Estuvieron varias horas acá con nosotros, se movieron de un lado a otro, nos estuvieron preguntando por la alimentación, cosa que les pareció muy bien cuando les contamos todo lo que habíamos preparado y teníamos para este tiempo. Dios ha estado haciendo todo exactamente como nos lo había dicho. Nosotros simplemente obedecimos para que se cumpliera el plan de Dios.