lunes, 4 de mayo de 2009

Bernie Madoff, chivo expiatorio

Bernard Madoff

Por Michael Moore

Elie Wiesel lo llamó "Dios." Sus inversionistas lo llamaron “genio.” Pero, para probar que tiene razón el viejo adagio de la canción del country &western, nunca se sabe realmente lo que pasa entre bastidores.
Bernie Madoff, durante por lo menos 20 años, manejó un timo de Ponzi con miles de clientes, entre ellos gente que tú y yo consideraríamos los mejores y los más brillantes. Dirigente empresariales, celebridades, obras benéficas, incluso algunos de sus propios parientes y su abogado defensor, fueron engañados (probablemente sea la primera vez que un abogado sea arruinado por un cliente).
Es obvio que estamos en unos de esos años históricos, en los que se cambian las reglas del juego: rojo es azul y negro es presidente. Aparte del propio Obama, nadie prestará una cara más icónica a este año de fin del capitalismo tal como lo conocemos, que Bernard Lawrence Madoff.
Y es una lástima. Sí, robó 65.000 millones de dólares a alguna gente ya bastante acaudalada. Sabemos que eso les molesta porque no se supone que gente rica como Bernie roben a su propia especie. El crimen, el robo, los saqueos – eso pasa al otro lado de la ciudad. Las reglas del juego del dinero en Park Avenue y en Wall Street están formadas por cosas como cobrar al público intereses de un 29% por tarjetas de crédito, engañar a la gente para que acepte una segunda hipoteca que no puede pagar, y elucubrar un sistema de préstamos estudiantiles que hace que los graduados se endeuden por los próximos 20 años. ¡Esos sí son negocios inteligentes! Y es legal. Es donde Bernie se equivocó – sus tramas, sus trucos fueron una ofensa porque fueron ilegales y porque había explotado a los suyos.
Si Míster Madoff simplemente hubiera seguido el ejemplo de sus amigos del uno por ciento de la sociedad, habría habido muchas maneras para multiplicar muchas veces su riqueza. Y así es como se hace: Primero, se amenaza a los trabajadores con que se exportarán sus puestos de trabajos si no están de acuerdo con la reducción de su paga y de sus prestaciones. Luego se llevan al exterior esos puestos de trabajo. Entonces colocas ese beneficio en las Islas Caimán y no pagas impuestos. No vuelvas a colocar el dinero en tu compañía. Ponlo en tu bolsillo y en los bolsillos de tus accionistas. ¡Ahí está! ¡Hecho! ¡Legal”
Pero Bernie quería jugar al Capitalismo en X-games, dirigidos por el mantra que se encuentra al centro de todos los esfuerzos capitalistas: Suficiente nunca es Suficiente. Tienes derecho a ganar todo lo que puedas, si la gente es suficientemente estúpida como para no leer la letra chica de su póliza de seguro de salud o de su “garantía de 100.000 millas” de General Motors; bueno, mala suerte, perdedores. ¡Cuidado, compradores!
Sería demasiado fácil – y se habría aprendido la lección equivocada – si se colocara solo a Bernie en la lista de TIME. [Lista en la edición anual "Time 100" en la que destaca a los que elige como “Las personas más influyentes del mundo”, N. del T.] Si los timos de Ponzi son algo tan malo, ¿por qué hemos permitido que todos nuestros principales bancos comercien con “credit default swaps” [seguros para deudas en caso de impago, N. del T.] y otros chanchullos imaginarios? ¿Por qué permitimos que esos mismos bancos crearan el timo de las hipotecas de alto riesgo? Y en lugar de colocar a los responsables en un bloque de celdas en el centro de Manhattan, donde reside ahora Bernie, ¿por qué les dimos inmensas sumas de nuestros bien ganados dólares para rescatarlos de sus propios problemas auto-infligidos? Bernard Madoff no es más que la costra sobre la herida. También es una distracción muy necesitada y conveniente. ¿Dónde está la foto en la lista de los ex presidentes de AIG, Merrill Lynch y Citigroup? ¿Dónde está la foto de medio cuerpo de Phil Gramm, el senador que escribió la ley para eliminar el sistema de sus regulaciones, o la del presidente que firmó esa ley? ¿Y qué pasa con los que publicaron las cifras falsas en las agencias calificadoras, los lobistas que lograron convertir la contabilidad sórdida en una práctica legal, o el propio mercado bursátil – una institución que es tratada como el Santo Sepulcro en lugar del casino que es (y como en todos los demás casinos, la casa siempre gana).
¿Y los propios clientes de Madoff? ¿Qué pensaron que estaba pasando para que pudiera garantizarles increíbles ingresos todos los años por sus inversiones – cuando nadie más en el planeta Tierra recibía algo parecido? Algunos han admitido que tenían un presentimiento de que “algo pasaba,” pero nadie quiso realmente preguntar qué era lo que hacía que su dinero creciera sobre los árboles. Tenían miedo de que pudieran descubrir que no tenía nada que ver con la jardinería. Muchas de las víctimas de Madoff han dicho a los investigadores que, con el pasar de los años, ganaron mucho más que la inversión original que dieron a Bernie. Si yo compro un coche robado a un sujeto en la calle, la policía me quitará ese coche no importa si yo haya sabido que era robado. Si yo sabía que era robado, voy a la cárcel por adquirir propiedad robada. ¿Devolverán esas “víctimas” sus ganancias obtenidas fraudulentamente? ¿Revelará el jefe de Goldman Sachs lo que hacía en las reuniones con el presidente de la Reserva Federal y el secretario del Tesoro antes del rescate? ¿Nos hará el favor el Bank of America de decirnos en qué gastó 45.000 millones de dólares de nuestro dinero del TARP (Programa de Alivio para Activos en Problemas)?
Probablemente sea ir demasiado lejos. Más vale que simplemente pongamos a Bernie en esta lista.
Un dato rápido: A Madoff le gustan las joyas; coleccionaba relojes y tenía más que una argolla de matrimonio.
Time.com

Influenza: lo más reciente

El número de casos de la nueva cepa de influenza H1N1 confirmados por la Organización Mundial de la Salud llegó a 1.003 en 20 países, dijo el lunes la directora general de la OMS, Margaret Chan.
Sin embargo, al dirigirse a la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) por videoconferencia desde Ginebra, Chan agregó que "no hay indicios que nos estén llevando a una situación similar a la de 1918", cuando una pandemia de influenza causó la muerte de decenas de millones de personas.
Mientras, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no tiene planes de elevar su alerta pandémica al mayor nivel si el actual brote de una nueva cepa letal de influenza continúa como está actualmente.
Reuters
The Boston Globe amenaza con cerrar
Los dueños del periódico, fundado hace 137 años, han lanzado hoy un ultimátum: cerrarán el rotativo en un plazo de 60 días si no hay concesiones por parte de los trabajadores. › Leer más...

domingo, 3 de mayo de 2009

Control social total

Por Ignacio Ramonet

"Siempre esos ojos que miraban, vigilantes, en el trabajo o comiendo, en casa o en la calle, en el baño o en la habitación, en vigilia o en el sueño: no había privacidad posible". George Orwell, 1984 .
Ya nadie duda de que estamos todos vigilados, observados y fichados. En el paseo, en el mercado, en el autobús, en el banco, en el metro, en el estadio, en el aparcamiento, en las carreteras... alguien nos está mirando por el ojo de las nuevas cerraduras digitales. Múltiples mallas de vigilancia nos acosan por todo el planeta, la mirada penetrante de los satélites nos persigue desde el espacio, las pupilas silenciosas de las cámaras nos controlan por las calles, el sistema Echelon (1) inspecciona nuestras comunicaciones, y los chips RFID (2) revelan nuestro perfil de consumidor. Cada uso del ordenador, de Internet (Google, YouTube, MySpace...) o de la tarjeta de crédito deja huellas imborrables que delatan nuestra identidad, nuestra personalidad, nuestras inclinaciones. Se ha cumplido el viejo recelo de George Orwell que nos pareció, durante tanto tiempo, utópico o excesivamente paranoico (3).
Se ha roto el necesario equilibrio entre libertad y seguridad. Con la intención de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades, en nuestras modernas democracias, tienden hoy a ver en cada ciudadano a un virtual maleante. La guerra sin cuartel contra el terrorismo -preocupación dominante en el último decenio- ha procurado una impecable coartada moral y favorecido la acumulación de un impresionante arsenal legal (4) que está permitiendo llevar a cabo el proyecto de control social integral. Los "progresos" tecnológicos (informático y digital) también han ayudado y las autoridades tienen cada vez mejores herramientas para la vigilancia electrónica. "Habrá menos privacidad, menos intimidad, pero mayor seguridad", nos dicen. Y en nombre de ese nuevo imperativo categórico, se ha instalado de modo progresivo e indoloro, un régimen de dominación que podemos calificar de "sociedad de control". Con la particularidad de que -a diferencia de las precedentes "sociedades disciplinarias" que confinaban a los rebeldes o descarriados en lugares cerrados (cárcel, reformatorio, manicomio)-, la sociedad de control encierra a los sospechosos (o sea, a casi todos los ciudadanos) al aire libre y los mantiene bajo acecho constante. A veces, mediante los aparatos-chivatos que libremente ellos mismos han adquirido: ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos informáticos (tarjeta de crédito, agenda electrónica tipo Palm, billetes de transporte, GPS, etc.). Y otras veces, gracias al uso de sistemas discretos y emboscados que atisban los movimientos de cada persona, como los radares de carreteras o las cámaras de videovigilancia (5). Éstas se han multiplicado hasta tal punto que, en el Reino Unido, por ejemplo, donde se han instalado más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), una persona puede ser filmada hasta 300 veces al día... Las nuevas cámaras Gigapan, de ultra alta resolución (más de mil millones de píxeles) permiten, en una sola imagen y por un vertiginoso efecto de zoom, el fichaje biométrico del rostro de cada uno de los miles de espectadores presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político (6). Aunque los estudios serios demuestran la poca eficacia de la videovigilancia, la confianza en esta tecnología sigue en aumento. Aprovechando la paranoia antiterrorista que ellos mismos han creado, algunos gobiernos han constituido batallones de confidentes voluntarios civiles que informan de lo que oyen y ven a las autoridades. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó en 2002, bajo la presidencia de George W. Bush, la Operation Tips (Operación Soplos) para convertir en confidentes a más de un millón de trabajadores cuya particularidad era la de entrar en los hogares de la gente (fontaneros, antenistas, albañiles, electricistas, jardineros), que debían llamar a un número de teléfono de la policía si notaban algo sospechoso. Pasar de una sociedad informada a una de informantes es el proyecto que acaba de lanzar la Asociación de Sherifs de frontera de Texas ( Texas Border Sheriff ‘s Coalition ) que ha colocado quince cámaras de videovigilancia a lo largo de la frontera con México en puntos aislados y estratégicos. Las cámaras están conectadas a Internet (www.blueservo.net) y cada ciudadano, a través del mundo, instalado en su casa frente a su ordenador, puede espiar las áreas desérticas texanas o las riberas del Río Grande. Si ve pasar a algún emigrante clandestino puede denunciarlo con un simple correo electrónico. Cerca de treinta millones de individuos, de diversos países, ya han aceptado la función de confidente voluntario de la policía de Texas para luchar contra la inmigración clandestina. Es fácil de imaginar que, con la agravación de la crisis económica actual y el brutal aumento de la xenofobia, si se instalase en Europa, a lo largo de las costas del Mediterráneo, un sistema semejante de cámaras de vigilancia, el número de espías civiles voluntarios sería sin duda importante. Es una de las perversiones de la actual sociedad de control: desea convertir a los ciudadanos, a la vez, en vigilados y en vigilantes. Cada uno debe espiar a los demás, al tiempo que es él mismo espiado. O sea, en un marco democrático en el que cada individuo está convencido de vivir en la mayor libertad, la realización del objetivo represivo máximo de las sociedades totalitarias.
Le Monde Diplomatique

sábado, 2 de mayo de 2009

La influenza porcina ¿beneficia al Tamiflu de Donald Rumsfeld?
El medicamento llamado Tamiflu, desarrollado por un laboratorio que manejó Donald Rumsfeld, ex ministro de Defensa de Bush, obtendrá grandes ganancias con la actual epidemia de influencia porcina, según informes de la prensa independiente. › Leer más

Merkel, en ropa interior

La canciller alemana, Angela Merkel, sonríe sexy en coqueta ropa interior de color lila desde las vallas publicitarias del centro de Berlín, en un fotomontaje que la convierte en modelo involuntaria de la empresa Bruno Banani. "Lo damos todo con tal de impulsar la demanda", dice el eslogan del anuncio, que ofrece 5 euros de rebaja a quienes devuelvan toda su ropa interior a cambio de prendas nuevas de esa marca.
En su campaña, la empresa Bruno Banani establece un paralelismo con la iniciativa oficial del Gobierno que ofrece primas a quienes renueven su viejo automóvil. En las citadas vallas publicitarias, tras una Merkel en primer plano y gran formato aparecen, también en paños menores, algunos de los ministros de su gran coalición y líderes de los partidos de la oposición.
www.20minutos.es
Protesta palestina contra un nuevo muro en Gaza. Foto: AP


Los secretos genéticos de África


La diversidad de África, la cuna del ser humano, ya no es un misterio. Una investigación sobre su mapa genético desveló valiosa información sobre los pueblos del continente, sus lenguas y su cultura. Se trata del estudio más completo de genética hecho jamás en África y revela que este continente es el lugar más diverso del planeta. El trabajo también identifica a los descendientes de los primeros hombres sobre La Tierra. › Leer más...